El compost es la forma más simple de cerrar el ciclo: lo que sale de la tierra vuelve a ella. Con un rincón pequeño y un poco de paciencia, tus residuos de cocina se convierten en abono para tus plantas.
Lo que necesitas
- Un recipiente con tapa o un rincón del patio
- Material verde: cáscaras de frutas y verduras, cuncho de café, restos de hierbas
- Material café: hojas secas, cartón sin tinta, aserrín
- Un poco de tierra de la huerta para "sembrar" microorganismos
Paso a paso
- Pon una capa de material café en el fondo.
- Agrega los residuos verdes y cúbrelos siempre con material café.
- Mantén la mezcla húmeda como una esponja exprimida.
- Revuelve una vez por semana para que respire.
- En dos o tres meses tendrás tierra oscura con olor a bosque.
Lo que no va
Carne, lácteos, aceites y excrementos de mascotas atraen plagas y malos olores. Déjalos fuera.
¿Quieres aprenderlo con las manos en la tierra? Ven al taller Preparación de abonos orgánicos en la finca.

