Después de sembrar, cocinamos y comemos juntos. Las ollas, los platos y las conversaciones hacen parte del aprendizaje tanto como la huerta.
Del surco al plato
Lo que se cultiva llega a la cocina, y cocinar también es una forma de cuidar. Cuando una persona prepara una ensalada con lo que sembró esa mañana, entiende de otra manera el valor del alimento.
Un momento para agradecer
Antes de servir nos damos un momento para agradecer: a la tierra, a las manos que cultivaron y a las personas con quienes compartimos.

Lavar los platos juntos, reírse, contar historias: ahí también se construye comunidad.

