Cada semilla criolla es el resultado de generaciones de campesinas y campesinos que eligieron, año tras año, las plantas más fuertes y sabrosas de su tierra.
Semillas que se adaptan
A diferencia de las semillas comerciales, las criollas se han adaptado al clima, a los suelos y a las plagas del lugar. Necesitan menos insumos y resisten mejor los cambios.
Autonomía
Quien guarda sus semillas no depende de comprarlas cada temporada. Esa es la base de la soberanía alimentaria: que las comunidades decidan qué siembran y qué comen.
Cómo empezar
- Elige las plantas más sanas de tu huerta y déjalas madurar.
- Seca bien las semillas a la sombra.
- Guárdalas en frascos de vidrio, en un lugar fresco y oscuro, con su nombre y fecha.
- Compártelas: una semilla que circula es una semilla que vive.

